martes, 15 de mayo de 2007

El móvil dice mucho de nosotros

NAVEGANTE | ESPAÑA.- Dígame cómo lleva el teléfono y le diré cómo es usted. Es muy fácil. Nokia acaba de publicar un estudio de cuatro años sobre hábitos de los usuarios de teléfonos móviles y ahora tengo en la pantalla de mi ordenador todos los tipos humanos y la forma en la que contestan a sus llamadas. No mienta, le tengo cazado.

Por ejemplo, sé que usted, mujer, deja más llamadas sin contestar que los hombres. No es culpa suya, sino de la forma en la que transporta el móvil. Verá, el 60% de los hombres llevamos el teléfono en el bolsillo derecho del pantalón así que cuando notamos que algo empieza a vibrar en nuestra entrepierna hay bastantes posibilidades de que estemos recibiendo una llamada. Coger el teléfono y contestar sólo nos lleva unos segundos. Somos así de eficaces.

Por el contrario el 61% de las mujeres lleva el móvil en el bolso y muchas veces no se enteran ni de que suena. En el mejor de los casos, abrir el bolso y rebuscar en él lleva mucho tiempo y el buzón de voz salta antes de que se pueda contestar la llamada. Para acelerar el proceso de búsqueda muchas mujeres cuelgan cintas de colores y adornos en los móviles, una costumbre que comenzó en Asia pero que ya está extendida por todo el planeta, según el estudio. Los hombres no colgamos cintas del móvil porque… bueno, porque somos hombres.

No todas las diferencias vienen marcadas por el sexo. También afecta la edad. Si cuelga usted su móvil del cinturón con una funda es muy probable que se trate de un hombre maduro y, de hecho, las bolsas de cinturón son percibidas por la gente como accesorios de gente mayor. No le regale una a su hijo de quince años.

El móvil también lo transportamos de formas diferentes según el país o la ciudad en la que vivimos. En Kampala se usan muchos protectores y fundas porque revender el teléfono es una práctica común y hay que mantener el valor de la máquina. En Tokio, en cambio, cambian de móvil cada pocos meses y sólo el 3% de la población utiliza algún tipo de protector para la pantalla o el teclado. Corea del sur es una excepción porque tienen una obsesión con los gérmenes y bacterias y tienden a proteger más los teléfonos.

¿Mi caso? Llevo el móvil en el bolsillo izquierdo —pertenezco a la minoría de la población masculina que lo hace- y eso a pesar de ser diestro. No lo tengo protegido y no llevo ningún tipo de colgante o accesorio. Mi teléfono tampoco suena, está en modo vibración la mayoría del tiempo, especialmente en la oficina y restaurantes, y si suena tengo puesto un sonido de teléfono convencional, el conocido y fiable "ring ring" de toda la vida, nada de politonos, sonitonos o grandes éxitos del pop en MP3. Yo soy así.

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